Aunque la navidad quede ya lejos, es un buen momento para hacer balance, así con perspectiva, de cuáles fueron los regalos más socorridos por parte de Santa Claus y los Reyes Magos de Oriente. Como en años anteriores, el mundo techie y sus variados gadgets han proporcionado muchas alegrías en los hogares pero, sin duda, una de las estrellas de la temporada 2018/2019 han sido los altavoces inteligentes.

2018 ha sido el año del desembarco de los principales asistentes de voz en el mercado español, acompañados de una amplia gama de altavoces compatibles que incluyen a los Google Home o los Amazon Echo. Otros altavoces ya estaban situados en las casas españolas, como pueden ser los Sonos One y Beam, que han sido también actualizados para recibir a alguno de estos asistentes virtuales. Asistentes que, no olvidemos, facilitarán el triunfo de las búsquedas por voz.

El desembarco de los altavoces inteligentes en España se produjo en junio con el lanzamiento a medio gas de la gama Google Home. Alexa con sus Echo se hizo de rogar hasta finales de octubre, justo a tiempo para el boom de ventas navideñas.

Las ventas de altavoces inteligentes han roto todas las previsiones en los últimos meses, como se puede apreciar por la caída de Alexa el día de Navidad debido a la avalancha de activaciones de nuevos altavoces venidos en trineo desde el Polo Norte.

Claves para el éxito de los altavoces inteligentes

Pero, ¿qué futuro hay para estos altavoces inteligentes? ¿Hay vida más allá de la sorpresa inicial? Las funciones estrella de estos dispositivos son, junto con poner temporizadores, la escucha de música, el pronóstico del tiempo y las noticias. Pero todavía se le puede sacar más partido a los smart-speakers, hay muchas maneras de implementar tu estrategia de comunicación a través de estos dispositivos.

La razón de esta dinámica no podemos buscarla sólo en los usuarios. Se echan de menos tanto skills y apps que puedan sacarle todo el provecho al potencial de los Echo y compañía, como un modelo de monetización para los contenidos que empresas y usuarios crean para los asistentes virtuales.

Este último punto es una de las grandes claves para el éxito de los altavoces inteligentes en el medio plazo. Tomemos el ejemplo de los grandes medios de comunicación, que se han animado a crear sus propias skills para Alexa y a añadir sus contenidos a los resúmenes de noticias sin tener claro cómo van a sacar provecho económico de esta nueva plataforma.

Los grupos de comunicación se han lanzado a los altavoces como si fuera el salvaje oeste, intentando ocupar una plaza y posicionarse en el ecosistema. La escucha de los resúmenes de noticias no solo no redirige tráfico de forma sencilla a los sitios web, sino que en su estado actual puede llegar a canibalizar parte de las visitas a los sitios web de los medios y disminuir sus ingresos publicitarios.

La creación de skills de pago, un sistema de suscripción freemium, o la implantación de un modelo similar a AdSense, es otra de las grandes necesidades del sector actualmente. Los usuarios no seguirán creando software interesante para los sistemas de voz si no pueden monetizarlo y la llegada de experiencias exclusivas, creadas por y para los asistentes de voz, es una de las grandes bazas para garantizar el éxito a largo plazo de los altavoces inteligentes.

Sin estos cambios en el modelo, los usuarios seguirán utilizando sus altavoces inteligentes para (oh, sorpresa) escuchar música. Y aquí es donde los fabricantes especializados en dispositivos de audio como Sonos tienen todas las de ganar puesto que sus productos no quedarán relegados al olvido, por mucho empuje que puedan tener gigantes como Amazon o Google.