|Las marcas ponen de moda el análisis de selfies

Las marcas ponen de moda el análisis de selfies4 min read

Por |2018-05-08T10:17:14+00:00miércoles, 25 abril, 2018|
  • Imagen de chica con cámara réflex

“Perdona, ¿nos puedes hacer una foto?”. Una pregunta que parece haberse quedado obsoleta ahora que hacer una instantánea y salir en ella (mal, en la mayoría de los casos), es compatible. No es casual que el Diccionario de Oxford eligiera “selfie” como palabra del año 2013.

Pero, ¿sabías que los móviles no introdujeron las cámaras frontales con el objetivo de incitar ese postureo que a veces roza el narcisismo? Cuando la compañía de móviles Ericsson pensó que sería buena idea hacer más cómodas las reuniones de negocios, no sospechaba que se estaba gestando la imparable Era Selfie. Ni que el de Ellen Degeneres durante la Gala de los Oscar 2014 iba a suponer un punto de inflexión.

Y es que la moda llama a la moda: hubo un tiempo en que los palos-selfie inundaron playas, fiestas y ciudades turísticas en manos de aquellos que querían inmortalizar su momento. Las cosas o se hacen bien o no se hacen, y el asunto de los selfies no podía ser menos. Si para algunos no es suficiente la calidad de las autofotos que ofrecen los smartphones, siempre pueden utilizar el anillo iluminador que garantiza un acabado profesional.

Un selfie habla por sí solo

Todo lo que el usuario muestra es susceptible de ser interpretado y analizado, para ello puedes emplear herramientas para Instagram, y es ahí donde entran en juego las marcas. No se conforman con la tendencia de monitorización por voz, ahora quieren poner de moda el análisis de selfies y desgranar todo lo que las autofotos les tengan que contar.

Un selfie narra, de forma inocente y despreocupada, cómo se relaciona el usuario con un producto: cuál es el contexto de su uso, si utiliza productos similares o que le complementan y si lo utiliza adecuadamente son las principales preocupaciones de las marcas. Después de Instagram, la otra red social donde abundan las autofotos es Facebook, y la medición y estudio de las mismas pueden llevarse a cabo de la misma forma a través de herramientas para Facebook.

Las empresas emplean otras plataformas más allá de Instagram y Facebook, y aunque no giren en torno a las selfies, son fuentes de información en relación a sus comportamientos, y sobre todo opiniones respecto al producto, entre ellas, Twitter. Las marcas utilizan herramientas de Twitter para analizar dichas conductas.

Las marcas además aprovechan el análisis de selfies para establecer patrones de conducta atendiendo a la edad, el sexo o la nacionalidad de los usuarios de la cámara frontal. De eso, va el proyecto Selfciety, que analiza perfiles de New York, Sao Paulo, Berlín, Moscú y Bangkok y ha llegado a conclusiones como que en Brasil inclinan más la cabeza o que en Moscú las sonrisas son menos amplias.

Sin embargo los consumidores no lo tienen tan claro. Solo el 61% de los usuarios está de acuerdo con la fiabilidad del análisis de selfies. Sacarse bien una foto a la primera es una capacidad solo al alcance de algunos influencers y esto hace que los resultados no sean tan casuales como parecen.

¿Estamos ante una incipiente nueva forma de segmentar el contenido o debemos asumir que la realidad que el consumidor muestra en los selfies oculta una cara B que no está al alcance de todos los públicos?

Sobre el autor:

Paula Nicolás
Estudié Periodismo sin saber que el mundo de las agencias de comunicación tenía reservado un sitio para mi. Si soy la organizadora oficial de los cumpleaños de mis amigos, ¿por qué no dedicarme a los eventos de forma profesional?

Un comentario

  1. marcas auditoria 27 abril, 2018 en 14:19 - Responder

    Muy buen post,
    gracias

    Nicolás

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