¿Será la economía colaborativa la tercera gran revolución digital?3 minutos de lectura

“De persona a muchas personas” (peer-to-peer) y código abierto son las premisas básicas de la economía colaborativa (o del bien común), que nace de forma natural en los momentos de crisis. Las múltiples alternativas colaborativas están reinventando la forma de producir y usar los bienes, recursos y servicios mientras aprovechan el poder de las comunidades online/offline.

Para distinguir un negocio colaborativo de otro tradicional, proponemos fijarse en los siguientes pilares:

  • La Producción Colaborativa. La fabricación se está democratizando gracias a las herramientas de fabricación digital, las instalaciones de producción local y la distribución de diseños de hardware en código fuente abierto. Estos hechos están marcando el comienzo de la nueva revolución industrial liderada por el movimiento Maker. Ejemplos: FabLabs, impresoras 3D, (Wikispeed, Arduino, OpenStructures, Open Source Ecology).
  • Las Finanzas Colaborativas parten de los préstamos de persona a persona, la financiación colaborativa (crowdfunding) o el capital distribuido. También se incluyen en este apartado las monedas alternativas y las economías del altruismo, que crean nuevas formas de intercambio con valor real. Ejemplos: crowdfunding (Ulule, Kickstarter, KissKissBankBank); préstamos (Auxmoney, Prosper, Zopa); monedas (Dropis, BitCoin); sistema de pagos (MangoPay).

Para que cualquiera de estos cuatros aspectos funcione, la base es creer en el otro. Por lo tanto, la construcción de confianza pasa a ocupar un primerísimo plano en la economía colaborativa. Para convertirse en un “creyente de” (believer) ya no es necesaria la publicidad, ni el marketing, sino que el usuario/consumidor vea al otro igual que a sí mismo, el “yo soy tú y tú eres yo”, que el emisor y el receptor mantengan una relación recíproca y simétrica y que, por lo tanto, se predique con el propio ejemplo.

La economía colaborativa cuestiona directamente los planteamientos de la economía tradicional. ¿Es realmente una alternativa? ¿Puede impulsar la economía del país? ¿No será una solución temporal de anticrisis? Para ello ha aparecido Ouishare, una comunidad global que defiende los beneficios sociales “del compartir y colaborar en abierto” y que está compuesta por emprendedores, investigadores, diseñadores, activistas, makers y ciudadanos. Ellos apuntan que el declive del denominado “estado-nación” ya ha empezado y que ahora emergen las ciudades y regiones como polos económicos donde existe un desarrollo distribuido de lo económico y social.

¿Alguien todavía cree que no triunfará la economía colaborativa?

Ignasi Vendrell

¡¡Sensor y provocador del alma de Best!! Aporto 35 años de experiencia y reinvención de la consultoría de comunicación corporativa y de producto. También dirijo la asignatura “Comunicación Digital” en la Universidad de Barcelona y soy profesor de yoga y meditación Kundalini y terapeuta de Ayurveda y Gestalt.

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