Una buena estrategia de contenidos es la clave para conseguir el éxito en la comunicación de una marca. De cualquier marca. No existe compañía que pueda permitirse el lujo de no planificar y medir sus pasos a la hora de preparar los mensajes que quiere transmitir a sus públicos. Y no, no hay excepciones que se puedan aplicar por utilizar alguno de los sorprendentes y nuevos formatos multimedia.

Las necesidades de cada marca y la estrategia para cumplirlas deben estar en todo momento por encima de la implantación de formatos impactantes, pero que debido a su novedad tienen una efectividad complicada de medir o que no se ajusta a nuestros objetivos de negocio.

Pese algún experimento por parte de algunas compañías, las estrategias de contenidos están dejando fuera a los formatos pensados para smartwatches. ¿Las razones? Se trata de complementos enfocados a las funcionalidades, no tanto al contenido.

Al fin y al cabo, consumir cualquier tipo de contenido en una pantalla tan pequeña atada a la muñeca tiene poco sentido cuando actualmente casi todos contamos con un smartphone de unas 5 pulgadas guardado en nuestro bolsillo. Si tampoco puedes ofrecer una experiencia que saque partido a las características diferenciadoras del dispositivo en cuestión, quizás es mejor reorientar tu estrategia de contenidos hacia otro formato multimedia.

Por otro lado, si deseas awareness y posicionar a tu marca como innovadora, quizás incluir a la Realidad Virtual en tu estrategia de contenidos tenga sentido. Ejemplos de storytelling VR como Beefeater XO VR es imposible que impacten directamente en amplio número de potenciales clientes, debido a la escasa implantación actual de los equipos de realidad virtual en el público general, pero pueden cumplir otro tipo de objetivos dentro tu estrategia.

Nuevos formatos multimedia en la estrategia de contenidos

Y es que la buena estrategia de contenidos no tiene porqué necesitar que consumas sus productos para que sea exitosa. ¿Qué quieres decir?, se preguntará más de uno mientras arquea sutilmente las cejas. Skyrim Very Special Edition sería un ejemplo de éxito consumido por un número pequeño de usuarios.

Durante el E3 del año pasado, Bethesda presentó durante su conferencia una versión para Alexa de su exitosísimo juego The Elder Scrolls V: Skyrim. Tras haber sido portado a todas las plataformas imaginables previamente, todos los presentes pensaron que era una broma enmarcada en el boom actual de los altavoces inteligentes. El software consiste en una experiencia del tipo crea tu propia aventura, un Bandersnatch sin imágenes que controlamos mediante la voz y que, pese a estar solo disponible en inglés, consiguió que medio mundo se hiciera eco de la jugada.

Si el objetivo de la estrategia con este formato multimedia era conseguir apariciones en prensa y menciones en redes sociales, la broma del Skyrim Very Special Edition (que así se llama la skill para Alexa) fue un sonoro éxito. A las reacciones de sorpresa iniciales, siguió el asombro al ver que el proyecto era real y estaba ya disponible para su descarga en los dispositivos con el asistente de Amazon.

Al final, cuando elegimos uno de los nuevos formatos multimedia para nuestra próxima acción debemos tener siempre en mente cuales son los objetivos de nuestra estrategia de contenidos. No solo esto, debemos ser conscientes de cómo conseguir cumplirlos y si realmente están alineados con el resto de mensajes que enviamos desde nuestra empresa. Sin tener en cuenta estos detalles, hasta el más innovador de los formatos carece de sentido.