Cinco cosas que haces mal en tu estrategia de comunicación interna (y puede que no sepas)

Por | 2018-02-12T15:06:44+00:00 lunes, 29 enero, 2018|
  • Definir una estrategia de comunicación interna es clave en el éxito de una empresa

Cada vez son más las empresas conscientes de la importancia de su estrategia de comunicación interna. Y no es cuestión menor el llegar a esa consciencia. Fomentar una verdadera cultura empresarial requiere modelar tanto la forma en la que emitimos los mensajes como los propios mensajes que también emitimos de puertas para dentro.

Iniciar el camino hacia una comunicación interna coherente requiere de una planificación exhaustiva y dedicada. Con cariñito. Es necesario resaltarlo porque, a veces, se olvida fijar el foco. No vale con dejarlo en manos del “ya les mandaremos un correo de vez en cuando”. Hay que marcar objetivos y estrategias que nos permitan llegar al employee advocacy de una manera natural, implicándoles en la cultura y valores de la compañía.

¿Por qué hablamos de coherencia en comunicación interna?

En ocasiones nos hemos encontrado con compañías que han hecho cambios, ya sean sutiles o radicales, tanto en su comunicación externa como en sus valores e imagen de marca. Modernizaciones, mejoras o virajes en el discurso que las hacen más cercanas y actuales; políticas de conciliación que redundan en el beneficio de sus empleados; o prácticas de aquellas que antes se llamaban de RSE. Cosas por las que cualquiera querría trabajar allí.

Peeeero… se siguen dirigiendo a sus trabajadores como lo han venido haciendo en el pasado. Con discursos caducos y distancia en el lenguaje que pueden hacer que los trabajadores ni se sientan parte del proyecto ni se identifiquen con la compañía. Justo lo contrario de lo que se quiere conseguir. Así es bastante complicado que su mensaje hacia el mundo resalte lo fabuloso que es formar parte de ella.

Cinco cosas que haces mal en tu comunicación interna

Llegados a este punto, puede que estés convencido de fijar un plan de comunicación interna. O puede que, simplemente, quieras mejorar lo que ya tienes. ¿Tienes claro qué vas a hacer? Vamos allá. Párate y piensa. Pero, antes de empezar, te voy a contar cinco cosas que puede que hagas mal y no te hayas dado cuenta todavía. O sí.

  1. Olvidarte de que tus empleados son tus embajadores. ¡Dórales la píldora! Y no en sentido figurado, hazlo de verdad. Cuéntales lo valiosos que son para la compañía, porque, en realidad, lo son. Ningún testimonio será más valioso que el de alguien que habla desde dentro y lo hace con pasión.

  2. Hacer las comunicaciones de manera impersonal. Has conseguido implicar a los de fuera, hazlo ahora con los de dentro. Deja de lado la tercera persona y háblales de tú a tú. Tócales la patata.

  3. Enviar las comunicaciones internas sin periodicidad fija. Cuando pienses tu estrategia de comunicación interna, establece las fecha de los envíos en función de tus objetivos. ¿Será mejor un boletín mensual o trimestral? ¿Tu negocio permite hacer comunicaciones semanales? ¿Tenéis hitos anuales que se repiten en las mismas fechas? Ponlos negro sobre blanco y planifica.

  4. No contarles lo que hace la compañía. Le cuentas a todo el mundo tus casos de éxito y, sin embargo, te olvidas de hacerlo con quienes han formado parte de ellos. Craso error. Saberse partícipes del crecimiento de la compañía les hará recordar la importancia que tienen para la misma.

  5. Descuidar el soporte. Da igual que sea un formato físico o uno digital, hazlo bonito. No vale con escribir cuatro líneas y a correr. Apóyate en tu departamento de diseño, si es que lo tienes, o encárgalo a un servicio externo. Tan importante es lo que dices como la manera de presentarlo.

Y un bonus track: haz que la comunicación sea coherente en todas partes. Si fueras una web te diría que mantuvieras el mismo look & feel en la home y en páginas interiores.

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