La igualdad es, a día de hoy, una utopía. ¿No me crees? Dale al play.

Acabas de escuchar el testimonio de 15 mujeres que pertenecen a 5 generaciones. Ninguna conocíamos con antelación las preguntas que tendríamos que responder y todas tenían un denominador común: la conciencia de la diferencia con respecto a los hombres.

Es difícil escuchar a estas mujeres y no emocionarse. Las más mayores recuerdan, por ejemplo, la necesidad del permiso del marido para abrir una cuenta bancaria; las más jóvenes hablan de desigualdad en puestos de trabajo. Cuentan historias diversas y, sin embargo, comunes.

Del #MeToo a la primera huelga feminista de la historia

Si les (nos) preguntan si son (somos) feministas, todas afirmamos con rotundidad que sí. Y ese detalle, que podría no tener importancia, es muy destacable: hasta hace unos pocos años el feminismo tenía un enorme estigma sobre sí.

¿Qué ocurrió entonces? En octubre de 2017 Harvey Weinstein fue denunciado por acoso sexual. Las mujeres que lo habían sufrido comenzaron a contarlo… y eran muchas. En medio del escándalo, Alyssa Milano lanzó un tuit muy sencillo:

“Si tú también has sido acosada sexualmente o asaltada, contesta “me too” a este tuit”.

El movimiento #MeToo acababa de nacer para convertirse en un grito ensordecedor. Aquel año lo cambió todo.

El 8 de marzo de 2018, las mujeres fuimos llamadas a la movilización. “Sin nosotras, el mundo se para” rezaba el lema de la primera huelga feminista de la historia. Una huelga laboral y de cuidados, que también ponía en valor el trabajo de puertas para adentro. Las mujeres de Best fuimos a la huelga y, después, a la manifestación. Lo hicimos juntas, con amigas e hijas, y a voz en cuello coreamos cada consigna destinada a reivindicar nuestro lugar. En nuestros correos, un out of the office muy esclarecedor “Me pillas en la lucha” rezaba su asunto. En la oficina, nuestros compañeros, muchos menos en número que nosotras, se ocupaban del trabajo.

La igualdad, ¿alcanzada?

Ese Día de la mujer marcó un punto de inflexión, tal como resaltan varias de las compañeras en el vídeo. Nos enseñó que no estábamos solas, que había muchas más mujeres que pensaban como ellas, como nosotras. Fue una movilización tal, que hubo quien pensó que sería irrepetible, pero llegó 2019 y las calles volvieron a ser un clamor. Las mujeres de Best volvimos a quedar para manifestarnos. Hacer el recorrido entero de la manifestación en Madrid llevó, a las valientes que lo hicieron, muchísimas horas. ¡En Madrid no se cabía, la ciudad se había quedado pequeña! El mensaje estaba claro: las mujeres ya no íbamos a callar más.

Y aquí estamos tres años después: seguimos en la lucha. Porque la igualdad de oportunidades y derechos debe dejar de vivir en el mundo de las ideas para convertirse en una realidad. Tal como reflejan los testimonios, que tan generosamente han compartido mis compañeras, la brecha se va cerrando… pero de forma muy lenta. El camino que tenemos por delante es tan largo e incierto que alguna de ellas espera que sea su nieta quien lo vea completado. Ojalá fuera antes.

Las mujeres, referentes que la historia quiere silenciar

Salíamos en nuestro especial del 8M cuestionando la manida frase “Ni machismo, ni feminismo, igualdad”. Le colocamos unos signos de interrogación, pero hubo quien no los vio. Con esta frase, y las publicaciones que hicimos después, hemos querido poner de manifiesto los ridículos prejuicios que ejemplifican las comunes sentencias machistas poniendo el foco en las mujeres que le dan la vuelta. Referentes en el mundo de la cultura, la literatura o el deporte cuya existencia, a veces, olvidamos. Pero que están ahí: Gloria, Raquel, Elvira, Bibiana, Clara, Edurne, Chimamanda, Frida, Lile y Junko son solo 10 de las mujeres que, cada día, cambian el mundo. De ahí nuestro hashtag #TambiénUnaMujer: son muchas, pero no conocemos sus nombres. De hecho, puede que tú también conozcas alguna, aunque no salga en los medios. Seguro que tu madre, tu hermana, tu pareja o tú misma, os movéis cada días para que sea así.

¿Existe la Generación Igualdad?

Yo soy de la generación igualdad” es el lema de la ONU para este año. Como tantos otros lemas, se queda corto para recoger tanta experiencia vital, tanta lucha, tanto sufrimiento. Desde las mujeres que se dejan la piel cada día peleando en las instituciones, a las que lo hacen en sus hogares, pasando por las que viven situaciones de guerra, en las que son terriblemente abusadas. ¿Generación Igualdad? Ninguna de las mujeres entrevistadas cree que haya llegado todavía, aunque lo esperan. Para llegar a ella queda todavía mucha pelea que librar y montones de mitos que derribar. Nosotras, como dice Marta, no pensamos bajar los brazos ¿Nos acompañas?