El mundo de la comunicación está viviendo una etapa de cambios que hasta hace unos años era difícil de imaginar. El feminismo ha logrado entender las bondades de las redes sociales y ha sido partícipe de ellas para lograr una difusión que no hubiera conseguido de otra manera. Pero, ¿cómo se relacionan influencia, género y alcance en redes?

Puede parecer que no existen diferencias entre influencers, ya sean hombres o mujeres, más allá del sector al que se dirigen y las características que les esperan en cada uno de ellos. Sin embargo, si miramos más allá y analizamos los datos veremos que la conexión es más profunda.

Comprobemos la evolución de estos conceptos y su relación desde su origen con una rápida visita a lo sucedido en los últimos cinco años. Los listados generales de mejores influencers han mostrado año tras año cierta paridad entre perfiles de ambos géneros, pero, ¿qué ocurre si buscamos dentro de otros nichos?

En 2014, PeerIndex acababa de lanzar su listado de los 20 mayores influencers por encima de los 50 años y en él solo podíamos localizar a una mujer: Diane Abbott, una política inglesa que forma parte del Parlamento del Reino Unido. Si continuamos en el mismo año y cerramos un poco más la búsqueda, podemos descubrir que en algunos sectores más concretos como el de tecnología, el listado de los 10 mejores influencers incluía únicamente a 3 mujeres.

Sin embargo, si volvemos a la actualidad descubriremos que la situación es muy diferente, tanto en rangos de edad como en sectores. El papel de la mujer influencer se ha expandido en internet (en parte influenciado por el rol del feminismo en redes sociales) y alcanza áreas en las que hace unos años eran menos visibles, como una clara demostración de que su alcance ha aumentado.

¿Es más influyente el hombre o la mujer? Los estudios responden

Si atendemos a los datos en bruto para analizar la relación entre influencia, género y alcance, el 45% de las cuentas de Instagram pertenecen a mujeres, el 34% a hombres y el 21% restante a marcas, según un informe lanzado el pasado 2018. De acuerdo a este, las mujeres tienen más seguidores, logran un mayor engagement, son más influyentes y realizan más interacciones con las marcas.

Por otro lado, recientes estudios como el que ha realizado Influencity muestran otro tipo de datos menos positivos para la mujer influencer. Según estos, en el momento en el que hablamos de perfiles por encima de los 500.000 seguidores, solo un 43,8% corresponden a mujeres.

En caso de contar con entre 1 y 2,5 millones de seguidores, el porcentaje de mujeres desciende hasta el 26,2% y se mantiene estable en el siguiente rango, de entre 2,5 y 5 millones, con un 30%. Uno de los motivos que podrían esconderse detrás de estas cifras estaría relacionado con el elevado número de deportistas que encontramos a lo largo y ancho de las redes.

Los resultados son poco claros y quedan muy marcados por los diferentes sectores a los que se dirigen. Además. evitar la desinformación que proporcionan las fake news y el feminismo es otra de las tareas a batir al analizar los datos que se publican. La evolución de la mujer influencer en las redes queda patente y continúa evolucionando, aunque en unos sectores más que en otros. Eso sí, no debemos olvidar en ningún caso que aún queda mucho trabajo por delante si queremos que el número de mejores influencers supere el 30% en sectores como el de la tecnología.