Instagram no se lo está poniendo fácil a los usuarios en general y a los influencers y marcas en particular. Hace ya tiempo que se inició su particular versión de Juego de Tronos. El objetivo es conseguir mayor notoriedad para un algoritmo que premia a los contenidos más populares: los da prioridad a la hora de mostrarlos en el feed de los usuarios, haciéndole la competencia a las publicaciones más recientes.

Pero unos hacen la ley, y otros la trampa. ¿Instagram quiere popularidad? La tendrá. Bajo este lema nacieron los Instagram Pods: influencers y blogueros que comparten sus publicaciones en plataformas creadas para que todos los componentes puedan comentar y dar like. Hoy por ti, mañana por mi, la popularidad aumenta y con ella, el alcance orgánico del post.

¿Cómo funcionan los Instagram Pods? Se trata de grupos de Instagram o Telegram compuestos por unas 15 personas en las que todas ellas siguen una serie de normas más o menos estrictas:

  • Los usuarios deben dar “me gusta” y comentar en las publicaciones que se compartan.
  • Cada miembro solo puede compartir una publicación por día.
  • Deben interactuar en menos de 24 horas desde que se hace la publicación.
  • Los comentarios deben tener más de 4 palabras.
  • No es necesario que los miembros del grupo se sigan en Instagram.

Parece muy efectivo, sin embargo, los Instagram Pods no hacen magia: los usuarios seguirán viendo en su feed las publicaciones de los usuarios con los que más interactúan. Lo que sí que consiguen es que las publicaciones salgan en los Top Posts o Imágenes Destacadas en base a la popularidad.

Instagram Pods, ¿la solución adecuada?

Popularidad, sí. ¿Pero dónde queda la calidad de estos comentarios? Desde el punto de vista numérico, las herramientas que miden el engagement de las publicaciones arrojan datos positivos, pero el contenido no tiene la suficiente calidad y frecuentemente no está relacionado con el copy de la publicación. Comentarios como “qué guapa” o “me gusta tu vestido” en un post que anuncia un sorteo no repercute en mejores resultados en una campaña.

Y es aquí donde entra en juego la rentabilidad. Prácticas como los Instagram Pods son pan para hoy y hambre para mañana. Los números obtenidos son falsos, por lo que no se consigue impactar al segmento de la comunidad adecuado. ¿Este tipo de prácticas merecen la pena a la larga? No, siempre hay mejores trucos en Instagram que utilizar para conseguir aumentar nuestro alcance de forma orgánica.

Instagram ya se ha puesto las pilas para combatir este tipo de vacío legal. De momento ha estado testando cómo dejar de mostrar el total de likes que ha recibido una foto. Dicen los desarrolladores que el objetivo de la red social es que se convierta en un soporte de contenido de calidad y eliminar la presión por sumar corazones a diestro y siniestro… ¿O será que prefieren que invirtamos nuestros esfuerzos en la estrategia de publicidad social?