Apenas llega el otoño y parece que los escarceos veraniegos quedan muy lejanos. Lo que pasa en verano se queda en verano (o eso dicen). Y de pronto nos invade nuestro niño interior con recuerdos de la vuelta al cole. ¿Seguirán hablando de la parejita de moda de clase? ¿El nuevo o la nueva me ganará en mi asignatura preferida? ¿Nos estamos convirtiendo en los mayores? ¡Ay! Algunas cosas no cambian y los patrones se repiten, incluso el influence marketing afronta un nuevo curso que cambiará el tablero de los mejores influencers en 2020.

Atrás quedó el jardín de infancia, las primeras promociones encabezadas por Rubius, Dulceida o Yellow Mellow se han graduado con matrícula de honor y poco a poco van cediendo el paso a nuevas generaciones. Millennials, centennials y Generación Alpha te dan la bienvenida al curso 2019 / 2020 del sector de la influencia, ¿quieres conocer el programa?

El tamaño importa para la Generación Alpha

Puede que el poder adquisitivo de la primera generación 100% digital, la Generación Alpha, no sea actualmente el más atractivo para las marcas (teniendo en cuenta que no superan los 16 años), pero la inversión en ellos ya es importante. A decir verdad, marcarán la hoja de ruta no solo del próximo curso, sino de los próximos años.

El 57% de los nacidos en esta generación comprarían los objetos que ven en Instagram, según un reciente estudio llevado a cabo en Reino Unido y Estados Unidos. Esto no significa que sus referentes sean influencers, pues solo un 25% reconoce que influyen en su decisión de compra. Es más, el 28% prefiere basar su elección en la opinión de sus amigos y círculo más cercano.

Ante este panorama, el nuevo curso pondrá sus ojos en micro y nanoinfluencers e irá un paso más allá: ¡democratizar las experiencias! Cada vez más marcas se lanzarán a realizar campañas en las que los protagonistas sean los propios usuarios y expongan su experiencia en redes sociales (el típico de boca en boca y compro porque me toca). Un mix que tendrá que lograr el equilibrio entre la experiencia, los usuarios de a pie y los influencers.

El que tuvo, retuvo: de las bodas a los divorcios de influencers

Que los nuevos cursos vengan pisando fuerte no significa que los influencers millennials y centennials no continúen marcando la orden del día. ¿Nadie recuerda la oleada de bodas que inundaron las redes sociales el curso pasado? Desde el bodorrio estratosférico de Chiara Ferragni, que dejó a la de Meghan Markle a la altura de un guateque (de la realeza, eso sí), hasta nuestra boda más patria: la de María Pombo.

El love ya no está en el aire, está en las redes aunque si los organizadores de bodas se frotaron las manos con el wedding boom ahora es el turno de los abogados. El nuevo curso da paso a los divorcios y las rupturas. Es el caso de Paula Gonu, una de las grandes de Instagram que anunció sus problemas de pareja en YouTube y ¡ojo! Su vídeo acumula casi un millón de reproducciones.

Los influencers airearán sus problemas lejos de las instantáneas de momentos idílicos y felices a los que nos tienen acostumbrados. Una estrategia que puede humanizar su perfil en redes sociales o perjudicarlos si no se gestiona con cuidado. Ni siquiera Marta Pombo (sí, Marta, no María) ha podido disfrutar de su enlace cuando los rumores de crisis le han hecho explotar en su cuenta recibiendo un aluvión de críticas. ¿Adiós a la eterna felicidad de Instagram?

Netflix le pisa los talones a YouTube

El nuevo (o no tan nuevo) de la clase es una amenaza cuando estamos acostumbrados a ser los populares, sobre todo, si pertenece a las plataformas de streaming. Este curso junto a Netflix se incorporan Disney+ y Apple TV+. Cada plataforma incluye un catálogo con contenido para todas las edades a un precio más que asequible. ¿Cómo afecta a los youtubers el desembarco de estas novedades?

Lógicamente, cada minuto que pasamos consumiendo Netflix no lo dedicamos a YouTube. Puedes tuitear mientras ves tu serie favorita e incluso ojear algún stories pero, ¡reconócelo! No puedes ver vídeos en YouTube a la vez que te pegas un maratón de Stranger Things. Además, las cuentas familiares han provocado que cada vez más personas tengan acceso a estos servicios.

Una prueba del poder de Netflix, incluso entre los jóvenes, es el efecto Élite en las redes sociales. Por poner un ejemplo, la actriz Ester Expósito acumulaba 30.000 seguidores en Instagram antes del estreno de la serie, al mes de su debut rozaba el millón y a día de hoy atesora más de 6 millones.

Los youtubers van a reformular su estrategia para convertirse de nuevo en la opción de entretenimiento de nuestros rato libres. Y mientras unos se casan, se divorcian, se apuntan a experiencias o se vuelven populares, nosotros seguiremos hincando los codos en nuestra asignatura preferida: el social media.