Hablar de las segundas pantallas relacionándolas con OT no habría tenido ningún sentido hace 16 años, cuando nadie sabía lo que surgiría con Operación Triunfo en Twitter. El 22 de octubre de 2001 comenzaba este reality show musical bajo la atenta mirada de todos los españoles. Nadie era consciente de lo que iba a ocurrir; ni nosotros, ni los concursantes, ni el propio equipo responsable del programa. OT se convirtió en un fenómeno social, el país se volvió loco (sí, todos nos volvimos locos).

Hace poco más de un año que TVE se encargó de recordarnos esa etapa de nuestras vidas y emitió OT: El reencuentro. Un documental dividido en tres entregas que repasaba ese fenómeno. Fue la primera vez que vimos cómo habría influido en el programa esa second screen: se creaban trending topics, memes, club de fans… Y nos surgió una gran duda: si Operación Triunfo tuvo esa repercusión en 2001, ¿cómo habría sido si hubiéramos tenido ya las redes sociales?

Pues bien, TVE llegó a re-emitir (esta vez en streaming) la primera gala de OT1 para hacerse una idea de la repercusión que habría tenido en el mundo de las nuevas tecnologías. Nadie daba un duro, el formato parecía muerto. Pero lo hicieron, ¡vaya que si lo hicieron! A finales de 2017 arrancaba una nueva edición. Parecía difícil conservar la esencia adaptándose a los nuevos tiempos, pero contra todo pronóstico su narrativa transmedia dio en el clavo.

Hablando en datos suena así: 224.000 seguidores en Twitter, 343.000 seguidores en Instagram, 435.000 seguidores en YouTube y más de 370 millones de visualizaciones.

Incluir al público: su mayor éxito

La cercanía y la interacción con el público han sido lo que ha llevado a este formato (tan explotado) a lo más alto una vez más. El bombazo no solo cada lunes durante las galas, sino diariamente siendo trending topic con hashtags como #Almaia o #madrugOT (por las ojeras de media España cada martes). Quizá no lo seguías y no has visto una gala en tu vida, pero sabías lo que estaba ocurriendo solo con meterte 10 minutos al día en Twitter.

Tweet sobre Amaia de OT

En el fondo, el asunto no cambió: 16 concursantes totalmente aislados del mundo exterior entran en una academia donde obtendrán formación musical durante varios meses.

Final primer Operación Triunfo | Los 40

La diferencia: atrás quedaron los resúmenes diarios que seguías a la hora de cenar en televisión, comprar revistas o leer el teletexto para enterarte de lo último. Si algo se ha hecho extraordinariamente bien en esta edición ha sido el community management.

En la última edición los concursantes han tenido acceso a un Instagram creado por el programa. ¿Quién mejor para contar lo que estaba pasando y lo que estaban viendo que ellos mismos? Esto se traduce en que tenían su propio móvil para hacer fotos y vídeos que el equipo se encargaba de subir a sus cuentas. Ellos no tenían acceso a las redes sociales, pero el mundo sí tenía acceso directo a ellos. Tal ha sido la locura que la gran favorita desde el minuto uno, Amaia, contaba con casi 200K seguidores en su perfil de Instagram habiendo colgado a día de hoy solo 8 fotos. Hoy ya supera los 600K.

Los concursantes de ‘OT 2017’ reciben el disco de platino | RTVE.es

Si no puedes con tu enemigo, únete a él

El secreto está en saber aprovechar las nuevas tecnologías para que todo siga el curso que pretendes. La creación de un canal de YouTube con retransmisión de la academia en directo 24 horas, vídeos resúmenes, ensayos y mejores momentos que han enganchado a todo el país, con pocas excepciones. ¿El resultado? El día después de la última retransmisión por el Canal 24h, a las 10 de la mañana había 200 espectadores conectados, cuando lo único que aparecía era el logo del programa. Los tweets no tardaron en llegar:

Y todo esto no ha sido solo durante la duración del programa. OT 2017 ha terminado pero en las redes sociales sigue vivo. Contenido nuevo en sus canales y perfiles cada día, directos entre los exconcursantes con miles de seguidores y la revolución durante cada concierto de la gira.

A nuestra pregunta del principio del post, ¿cómo habría sido OT y las redes sociales?, debemos responder: votamos y elegimos favoritos a través de apps gratuitas, sustituimos los VHS por YouTube, los discos semanales por listas de Spotify y los clubs de fans aumentan por minutos a través de páginas de Facebook. Ysu secreto está en el streaming dentro del plan de comunicación. En un mundo en el que cruzamos pasos de cebra pegados al móvil y no levantamos la cabeza en el metro, ¿cómo nos íbamos a perder un detalle de sus vidas? Y mejor aún, ¿cómo no íbamos a opinar sobre ello creando verdaderas comunidades al otro lado?

Así ha sido cómo Twitter ha rescatado un formato televisivo que se daba por muerto tras el fracaso de audiencia en su anterior emisión. Pero puede que haya sido un amor correspondido y se hayan hecho un favor mutuamente: mientras ha durado OT parece que se ha dejado de hablar de la caída de Twitter, ¿no?