Qué debes preguntarte si llega el botón “no me gusta” a Facebook4 minutos de lectura

Llevan tiempo pidiéndolo los usuarios y, por fin, Marck Zuckerberg parece haberlos escuchado: el botón de “no me gusta” en Facebook está en camino. O, más bien, según el CEO de la compañía, lo que llegará será una alternativa al tradicional like. Hasta ahora sólo se podía comentar, compartir o mostrar afinidad con los contenidos publicados. Esto último lo hacemos mediante un “me gusta” algo controvertido, que en más de una ocasión habrá generado suspicacias.

Es muy posible que Facebook no llegue a los extremos que muchas veces hemos imaginado; de hecho lo más probable es que ni siquiera se llame “no me gusta”, tal y como ha afirmado Ícaro Moyano. Si el cambio se lleva a cabo y se añade un botón de “no me gusta”, o que muestre desacuerdo, o disconformidad o simplemente un sentimiento negativo hacia una publicación; ¿cómo influirá en el funcionamiento de Facebook y en el papel de usuarios y marcas en la plataforma? Ante esta posibilidad surgen multitud de opciones y de preguntas sin respuesta. Por ahora.

Lo más probable es que el botón ni siquiera se llame “no me gusta”

¿Con qué se relacionará el botón?

¿Con el contenido concreto o con el perfil que lo publica? Si el dislike se conecta con las personas, cabe imaginar la cantidad de disputas, desacuerdos y conflictos que surgirán a raíz de un “no me gusta”. Sí, los enfrentamientos ya existen, pero, hasta ahora, era necesario un comentario, algo más laborioso que pulsar un simple botón. Éste es el principal motivo por el que Facebook se había opuesto hasta ahora a hacer esta mejora.

¿Lo tendrá en cuenta el algoritmo de Facebook?

En el caso de relacionarse con el contenido, ¿cómo influirá este sentimiento negativo en la plataforma? Facebook muestra a los usuarios aquello con lo que más similitud tienen o más han interactuado pero, hasta ahora, esa interacción tenía siempre un matiz positivo. Sin embargo, cuando señalemos que algo no nos gusta, ¿Facebook lo contará como una interacción más (que lo es) o lo tendrá en cuenta para no mostrarnos más las publicaciones de ese usuario o empresa? De darse el segundo caso -que no veamos más aquello que hemos dicho que no nos gusta-, nuestro timeline se convertiría en la exaltación del positivismo, donde sólo se nos muestra aquello que nos gusta y que es afín a nuestra ideología. Este (auto) sesgo político ya ha generado más de una polémica y ha dado pie a un reciente estudio que respalda que en Facebook vemos lo que queremos ver, pero exactamente igual que en el resto de plataformas o buscadores. O exactamente igual que hacemos cuando consultamos un medio y no leemos otros.

¿Cómo va a afectar a las marcas?

¿Cómo va a influir la medida en la relación marca-usuarios? Por una parte, si el algoritmo de Facebook entiende el “no me gusta” como algo excluyente, está claro que las marcas podrán dirigirse de una forma más directa a aquellos con los que de verdad tienen afinidad. Podría beneficiar a la marca a la hora de segmentar contenido. Pero claro, un dislike puede dar pie a más y a más. Y en ese caso, ¿qué consecuencias va a tener un gran número de “sentimientos negativos” hacia la publicación de una marca? ¿Favorecería entonces a la imagen de la compañía?

Si fuera excluyente para el algoritmo de Facebook, podría facilitar a las marcas segmentar contenido

¿Cómo lo van a poder utilizar las marcas?

En el caso de que Facebook entienda un “no me gusta” como una interacción más (y no lo excluya, sino todo lo contrario), ¿lo podrían usar las marcas como medio de generar engagement? Por ejemplo, si realizan preguntas o encuestas, podrían plantear el marcado de una opción u otra para incrementar la interacción con el público. Pero volvemos a lo mismo, ¿hasta qué punto beneficiaría a una marca muchos “no me gusta” en una de sus publicaciones?

¿Podremos decir “no me gusta” en las publicaciones patrocinadas?

Si una empresa paga por una publicación patrocinada, ¿Facebook nos dará la posibilidad de mostrarnos en contra? ¿Quién va a pagar para que los usuarios cliquen dislike a sus publicaciones en esta plataforma? ¿Tendría sentido entonces esta opción al rechazo?

¿Lo tendrán en cuenta el resto de redes sociales?

¿Se extenderá el “no me gusta”? Sólo tenemos el precedente de YouTube, que permite marcar el pulgar hacia arriba o hacia abajo, pero que sólo funciona como algo puntual para calificar un vídeo concreto. Algo similar vemos también en los foros o en los comentarios de medios de comunicación digitales, en los que puedes dar un voto positivo o negativo y donde estos votos negativos pueden llegar a vetar un comentario. ¿Cómo van a reaccionar las otras plataformas?

Es un simple botón más, pero puede cambiar la forma de interacción y de relación de los usuarios entre sí y con las marcas.

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