La optimización de contenidos es imprescindible para lograr que tu publicación llegue a la mayor audiencia posible. ¿Sabes cuántos posts se publican al mes en blogs gestionados con WordPress? Solo en junio de 2019 la cifra fue de 66,665,531 entradas.

Si te parecen pocas, quizá puedas compararlas con el récord histórico logrado durante el pasado mes de diciembre de 2018: hasta 136,185,666 posts fueron publicados según los propios datos de WordPress.

Estas cifras muestran una necesidad evidente de investigación y planificación de estrategias en blogs y revistas, pero, ¿qué es la optimización de contenidos y cómo se lleva a cabo? ¿Solo conlleva la ejecución de técnicas SEO dentro de los posts o puede englobar a más áreas de una página web?

Claves para lograr la optimización de contenidos

Son muchas las variables a tener en cuenta para lograr la completa optimización del contenido. No es una tarea sencilla. Desde la legibilidad de los contenidos al estudio de las keywords utilizadas, estas son las claves para llevarlo a cabo:

Revisión de contenido antiguo

Si nunca te has planteado si tus artículos cuentan con las mejores palabras clave para posicionar en Google, es probable que estés haciendo algo mal. Realizar una auditoría SEO te servirá para descubrir cómo mejorar tus artículos y actualizarlos. Aunque no lo creas, actualizar contenido antiguo puede ser tan práctico como lo es la creación de artículos nuevos.

Analiza a la competencia

¿Qué hace la competencia?, ¿qué no hace y tú sí? Cuando hablamos de contenidos, tan importante es conocer nuestra propia página como las de la competencia. Un análisis de las keywords que posicionan (y de las que intentan posicionar) puede darte pistas de oportunidades que quizá no te habías planteado y que puedes incorporar a través de contenido nuevo.

La legibilidad y la adecuación al lector actual

No leemos de la misma forma un libro que un artículo. A día de hoy, la manera en la que estructuramos un texto es tan importante como el contenido que está en su interior. Herramientas como la que nos da Yoast en materia de legibilidad ayudan a definir mejor el texto, pero no es el único parámetro a tener en cuenta.

Un usuario que entra a través de tráfico orgánico escaneará el texto con el propósito de localizar un dato concreto. Con esa información en mente debemos diseñar un estilo de texto u otro en función del objetivo de nuestra web.

Contenido enriquecido

¿Te has fijado alguna vez en los resultados enriquecidos que da Google cuando pedimos cierto tipo de información muy específica? La cartelera del cine, recetas de cocina, definiciones, pequeños listados de instrucciones. Google recoge ese contenido y lo muestra como destacado en primer lugar.

Si crees que tu información puede adaptarse a las necesidades que suelen exigir este tipo de contenido enriquecido, reestructúralo. Eso sí, no te vuelves loco en el camino, que la línea que diferencia la mejora del posicionamiento y su pérdida es muy fina.

Enlaces, pero con sentido

Este es un clásico. Seguro que lo has escuchado millones de veces. Enlaces, enlaces y más enlaces. Sí, pero con una estrategia clara detrás. No te valdrá de nada enlazar y recibir cientos de enlaces si no están relacionados con los temas que te puedan interesar.

Asegúrate de enlazar los enlaces salientes con el formato correcto, de tener una buena estrategia de enlazado interno y de contar con buenos backlinks. Si tienes este paso controlado, tienes una buena parte del camino asegurado.

Contenido de calidad

La clave más importante de todas no es una técnica, sino un consejo: cuida la calidad de los contenidos que subes. Seguro que el contenido de tu empresa es bueno, pero, ¿podría ser mejor? La mejor forma de asegurarlo es realizar una búsqueda en Google y leer los posts que traten el mismo tema.

Si eres capaz de encontrar uno mejor que el tuyo, plantéate si debes reescribirlo de nuevo para que sea capaz de superar al que has encontrado. Google reconoce el contenido de calidad. Y los usuarios también.

Mientras que la mayoría de las técnicas que podemos llevar a cabo están relacionadas con la organización de los posts y con las keywords que se utilizan en estos, existen otras herramientas externas a aplicar en la totalidad de la web.

Velocidad de página, AMP y análisis de activos

La velocidad de la página y la optimización orientada a móviles pueden ayudar a lograr que tu web esté mejor organizada de cara a indexar sus contenidos en Google. Por otro lado, la inserción del AMP para adaptar los posts al nuevo estándar del buscador facilitará que los resultados aparezcan en el carrusel superior.

Otra de las grandes acciones de una buena estrategia de optimización de contenidos pasa por realizar un análisis completo de los diferentes documentos e imágenes que tenemos en la web para actualizar su nombre y sus atributos. Encontramos un ejemplo muy habitual de mala práctica en el nombre del archivo de los logos con los que enlazamos las redes sociales de la compañía.

¿Has tomado nota? La optimización de contenidos de una web puede resultar compleja y llevar su tiempo, pero los resultados merecen la pena siempre.