La reputación digital de Facebook está ligada a los grandes hitos por los que ha pasado en los últimos cinco años: escándalos por presuntas cesiones e intercambios de datos, Cambridge Analytica y otras relaciones con empresas interesadas en manipular las elecciones de 2016 de Estados Unidos, el crecimiento exponencial de las fake news, plagios y multas millonarias, entre tantos otros.

El propio Mark Zuckerberg ha comparecido frente a la Eurocámara y al Senado de Estados Unidos para reconocer que han cometido errores. El mundo no olvida ni perdona, excepto en Internet. El vasto mundo digital en el que hoy nos vemos inmersos permite que vivamos en pequeños periodos de atención que pasan rápido y no perduran.

En Facebook lo saben y cuentan con una estrategia para cambiar las tornas. No por nada llevan 15 años en este negocio basado en la curación de contenidos. ¿En qué consiste su plan para mejorar la reputación digital de Facebook?

Entre las acciones que ya hemos podido ver encontramos la difusión de sus políticas de reducción de fake news y su nuevo esfuerzo para volver a centrar a la red social en el punto de encuentro para familias y amigos, dejando en un segundo plano a las marcas. Ahora, hemos descubierto un nuevo paso en su estrategia que pretende ir mucho más allá.

Reputación de WhatsApp e Instagram, apps de Facebook

Tú y yo ya sabíamos que WhatsApp e Instagram eran marcas de Facebook, no es información nueva. Pero se nos había olvidado. Tanto es así que la cuestionable reputación digital de Facebook le está haciendo vivir un momento amargo en el que, por primera vez, pierde usuarios. Por otro lado, Instagram es la red social que más crece y WhatsApp ya está instalado en todos (o casi todos) los móviles con los que te has cruzado en la última década.

La pregunta que te planteo desde aquí y que podemos debatir en los comentarios parte de una frase condicional: si la mala reputación la tiene la empresa por sus relaciones con el uso de datos y las fake news, ¿por qué solo la vive la red social original?, ¿acaso los datos y los contenidos no se rigen de la misma forma o de una muy similar en las otras marcas?

Frente a esta situación, el equipo de Zuckerberg ha decidido aprovechar y mover ficha cambiando el nombre a estas dos aplicaciones. A partir de ahora haremos uso diario de ‘WhatsApp de Facebook’ e ‘Instagram de Facebook’, una jugada maestra que hará imposible que nos olvidemos de a qué grupo pertenecen estas marcas.

La estrategia es clara: dar un soplo de aire fresco a la alterada reputación digital de Facebook haciendo uso de las aplicaciones de más uso (y de las más valoradas) en Android e iOS. Un paso más que finalizará con una previsible unión de la sección de mensajería de las tres aplicaciones en 2020.

El portavoz de Facebook, Bertie Thomson, justificó esta acción indicando que quieren ser «más claros con los productos y servicios que ofrece Facebook». Ahora falta por ver cómo reacciona la opinión pública.

¿Serán capaces WhatsApp e Instagram de transmitir su fuerza de marca a Facebook o será esta última la que arrastre a todas a un estatus de reputación digital negativa?