Mientras la comunicación tiende hacia la consultoría de negocio y el Social Business, la tecnología se hace ponible, los canales de pago de televisión migran hacia plataformas de telefonía o los internautas aspiran a convertirse en líderes de opinión a base de trolear, nuestra profesión evoluciona hacia un nuevo escenario donde se imponen dos normas: necesitamos ser más selectivos y más rentables.

El cambio está en marcha. Pero, ¿cuántos de nosotros pagamos con bitcoin? ¿Quién se quita sus Google Glass antes de irse a dormir? ¿Cuántos “cartuchos” para la impresora 3D has comprado en el último mes? Es fácil dejarse llevar y hablar de inventos fascinantes, como los drones con cámaras digitales que amenazan con meterse en nuestros hogares. Pero ése no es nuestro cometido.

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Con este documento, queremos poner los pies en el suelo y dirigir nuestra mirada hacia tendencias más cercanas, aquellas que ya están afectando a nuestro día a día y que, si nuestra intuición y experiencia no nos fallan, van a impregnar nuestra profesión en los próximos meses. Os presentamos las Tendencias en Comunicación y Marketing 2015.

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Tendencias en comunicación y marketing 2015

    1. Las personas desconfían del paradigma de las marcas perfectas. ¿Buscas engagement? Sé natural, no ocultes tus defectos, no tengas miedo a equivocarte y, sobre todo, cumple tus promesas de marca, haz que sean reales: #slowcomm.
    2. Buscamos la rentabilidad en las redes sociales y reducir el número de clics para lograr ventas o registros. Si la comunicación se mide en KPIs de negocio, la comunidad más útil no es la más grande, si no aquella que te ayuda a alcanzar dichos objetivos.
    3. Mientras el futuro es para el Internet of Things, el presente es para las experiencias de proximidad y tecnologías como los iBeacons, que permiten establecer una relación en tiempo real entre marca y persona a través de contenido relevante.
    4. Tritura la estrategia, pasa el plan por la batidora y haz que tus contenidos sean líquidos para adaptarte, penetrar en cualquier rincón, llegar a un público cada vez más disgregado y cubrir un escenario cada vez más ancho, donde conviven personas y marcas avanzadas digitalmente con otras que acaban de aterrizar.
    5. La crisis no nos hizo freemium: España es freemium. Es una cuestión cultural y social. Las versiones gratuitas cubren las necesidades medias del español. Quienes comiencen a educar a sus públicos y a generar nuevas necesidades, tendrán terreno ganado.
    6. ¿Cuál será la nueva red social a la que migremos en masa? Posiblemente ninguna. El boom será la reducción del número de horas dedicadas a las redes sociales, sobre todo entre usuarios avanzados, para los que ha llegado la hora de ser selectivos.
    7. Las redes sociales privadas se convertirán en la alternativa a los tradicionales canales corporativos online, tales como webs o blogs. Entre sus ventajas se encuentran que se pueden desarrollar a medida, permiten ofrecer contenido segmentado, tienen un componente más social, incitan a la participación y, sobre todo, los datos de los usuarios son controlados directamente por las propias marcas.
    8. Contamos con nuevas herramientas online, pero mantenemos la estructura offline de distribución de la información, replicando el mismo contenido en diferentes plataformas. A medio plazo, esta redundancia penaliza a las marcas, que deben apostar por estrategias one-window: un mensaje, una plataforma.
    9. Del Big Data al Right Data. El valor de la información no reside en la cantidad de datos que analizamos, sino en la capacidad que podamos tener para seleccionar aquellos que aportan información relevante para la toma de decisiones.
    10. Hemos entendido el concepto de cocreación como la forma de construir marcas cada vez más sociales. Pero esta construcción social se ha hecho con públicos externos, poniendo la marca en manos de las personas. Es la hora de socializar el interior de las organizaciones y que el empleado contribuya a guiar a las empresas.

Entre tanto, asistiremos a un año en el que se hablará de la cara fea del Internet of Things. Por ejemplo, si todos nuestros objetos cotidianos están conectados a internet, ¿quiere esto decir que podrían hackear mi coche? Y hablando de automoción, ¿será 2015 el año en el que nos crucemos por la calle con el primer vehículo autónomo?

Más allá de la experiencia tecnológica, seguiremos pendientes de los avances en neuromarketing, del auge de redes sociales basadas en contenido efímero y del gran debate que está a punto de eclosionar: la regionalización de internet. Las grandes potencias mundiales pujan por tomar el control legislativo. ¿La internet global y libre se fragmentará en multitud de redes nacionalizadas? ¿Quién debe controlar la privacidad de tus datos si resides en un país pero el servidor donde se aloja tu información está en otro continente? Os lo iremos contando en nuestro blog.