Twitter es la red social más popular, aunque parece estar de capa caída. Tras su última limpieza de perfiles, la red del pajarito ha perdido hasta nueve millones de perfiles. El número de usuarios activos mensuales ha disminuido por segundo trimestre consecutivo, una desesperanzadora cifra que se debe, sobre todo, a que los responsables de la plataforma se hayan dedicado a eliminar spam, bots y contenido abusivo. Y sin embargo, por más que Twitter pierde usuarios, por fin, tras diez años, ha empezado a ganar dinero.

Mientras que otras redes sociales, como Facebook, empiezan a perder dinero por motivos variados, Twitter consigue generar ingresos. En los últimos tres meses ha ingresado 758 millones de dólares, más de lo que los analistas esperaban. Excluyendo su beneficio fiscal de 683 millones, Twitter obtuvo un ingreso neto de 106 millones de dólares.

¿De dónde vienen los ingresos?

La mayoría de los ingresos de la red social provienen de la publicidad, que ha aumentado un 29% año tras año. En este 2018, Twitter ha crecido, especialmente fuera de los Estados Unidos. Su escenario principal ha sido Asia, siendo Japón el segundo mercado más grande de ingresos. Para Twitter hay cuatro pilares fundamentales:

  • Tweets patrocinados. El típico mensaje del que al principio nos preguntamos por qué aparece en nuestro timeline si no seguimos a esa cuenta. Se trata de un tweet ligado a un criterio (demográfico o de intereses) que “salta” en el muro porque alguien ha pagado por él.
  • Cuentas patrocinadas. Los perfiles recomendados se basan en algoritmos, de ahí que Twitter nos recomiende seguir una cuenta que es seguida por muchos de nuestros contactos. En otras ocasiones, no obstante, son cuentas patrocinadas que aparecen como recomendación porque han pagado por ello.
  • Trending Topics esponsorizados. Cuando algo es TT o trending topic, nos aparece en una columna bastante visible. Normalmente estos TT son palabras, expresiones o hashtags muy utilizados en ese momento. Es decir, que son tendencia. Sin embargo, los TT también pueden pagarse.
  • Datos comercializados. Los estudios de audiencias para terceros también han llegado a Twitter. Eso sí, dentro de las leyes de protección de datos.

¿Y la clave de su publicidad? El vídeo. Los mercados de más allá de Estados Unidos han adoptado el formato vídeo para sus anuncios y han conseguido grandes resultados. La misma compañía firmaba a principios de año un acuerdo con FOX Sports para retransmitir pequeños fragmentos de vídeo del Mundial de Rusia. Este contenido multimedia se ha convertido en la estrella de sus ingresos.

Gozando de buena “salud”

Twitter ha empezado a preocuparse por nuestra salud. Mientras crece en ingresos, no ha llegado a las expectativas de contar con 330 millones de usuarios activos, quedándose en 326 millones. La compañía achaca esta cifra a la GDPR y a su política de priorizar en el estado de la plataforma. Es decir, han preferido cuidar la “salud” de su comunidad en lugar de invertir en un crecimiento a toda costa.

La plataforma se ha centrado ahora en detectar y eliminar cuentas sospechosas casi al momento de que estas se registren. Las cuentas que son perjudiciales y abusivas, que publican contenido inapropiado o aquellas dedicadas al spam son perseguidas por el soporte de la compañía. El resultado: una red social más “limpia”, pero también la que más ha tardado en conseguir beneficios.

Otros modelos

Twitter necesita seguir atrayendo inversores y para eso debe seguir creciendo, por mucha limpieza que haga. Tiene mucho a su favor para seguir ganando, pero debe saber sacarle partido. Además de los vídeos, las publicaciones con imágenes son las que más fácilmente se hacen virales, las que consiguen acercarse más al usuario.

Su mayor baza es la facilidad del acceso móvil. Para Twitter, el móvil se ha convertido en su principal atractivo de cara al negocio, suponiendo más del 60% de los ingresos. Lógico si tenemos en cuenta que más de la mitad de los accesos a la plataforma se producen desde un smartphone. Por no hablar de que su app es mucho más “cómoda” y fácil de usar que la de otras redes sociales.

La compañía busca también otro modelo de negocio en el que todas las empresas tengan cabida, desde la más grande hasta la más pequeña. Puede que las más grandes sean las únicas que puedan permitirse los estudios de audiencias, pero Twitter quiere que hasta la empresa más pequeña pueda hacer uso de sus herramientas de promoción y autoadministración.

No quiere parar ahí. Twitter está buscando nuevas herramientas para poder medir la reputación de una cuenta, poner en marcha servicios premium o servicios de pagos, entre otras cosas. Nos encontramos ante la que puede ser la plataforma más versátil, aunque le haya costado ser rentable. Una red social que, por extraño que parezca, gana más dinero haciendo las cosas bien. ¡Y perdiendo usuarios!